¿Qué es un lasur?

El lasur es un recubrimiento de alta resistencia, especial para maderas exteriores como viviendas de madera, muebles de jardín, barandas, puertas, ventanas y toda superficie de madera que esté expuesta a la intemperie.



Aunque la composición de los barnices actuales ha evolucionado notablemente, pero hay otra manera mucho más eficaz de tratar y proteger la madera que está en el exterior: los lasures.

Al aplicar un barniz formamos una película sobre la madera, como si pusiéramos un cristal, con lo cual el Sol actúa como una lupa resecándola y consiguiendo que al final esta película se acabe cuarteando, escamando y rompiendo.

El lasur, al contrario que el barniz, penetra profundamente en la madera, a poro abierto. Al no formar capa permite que la madera respire y se mantenga siempre el equilibro entre la humedad propia de la madera y la del medio ambiente que la rodea. De esta manera protege y embellece la madera respetando al máximo el aspecto natural de sus vetas.

 

Los lasures ofrecen una alta resistencia a los rayos UV, son elásticos, repelentes al agua e incorporan además fungicidas e insecticidas para la prevención de hongos, carcomas o termitas. Son muy fáciles de aplicar y de larga duración, de 4 a 7 años.

Y algo muy importante, sobre todo para los poco amantes de los trabajos caseros, para nuevas capas de mantenimiento no es necesario lijar ni decapar.

 

¿Cómo se aplica el lasur?

El lasur debe aplicarse en maderas SIN manos previas de barniz o cualquier otro tipo de pintura. La superficie debe estar limpia, seca, libre de polvo, grasa, humedad u hongos. En tal caso se lija suavemente en sentido de sus vetas y una vez limpia se procede a la aplicación de la primera mano. Para ésta el material debe estar diluido en un 20% de aguarrás, y puede aplicarse con pincel, rodillo de espuma o pistola neumática.

Las posteriores manos de lasur se aplican sin adición de solvente, es decir con la consistencia original. Serán necesarias dos o tres manos más, dependiendo de la absorción de la madera tratada.

En maderas que contengan manos previas de barniz o pintura es necesario quitar completamente el material antiguo con un decapante químico, y posteriormente lavar y lijar. Solo una vez seca es posible aplicar el lasur.

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